martes, 30 de diciembre de 2008

Plantel de Boca vs Salvestrini


La bomba explotó en pleno vestuario del Parque Antártica y las esquirlas volaron derechito desde San Pablo hasta Brandsen 805. Boca acababa de eliminar por penales a Palmeiras en las semifinales de la Libertadores 2001 y el vestuario visitante era un volcán en erupción. Porque a la felicidad desbordante por la angustiosa clasificación se sumaban kilos de bronca contenida. Entonces podían verse a los jugadores xeneizes con camisetas blancas que decían frases escritas con marcador. Y las frases eran tremendas. “Paguen y cállense” en el frente. “Salvestrini andá al psicólogo” en la espalda. Y todo decorado con un afinado “Boca va a salir campeón, Boca va a salir campeón, el día que se vayan todos los hijos de puta de la comisión.....”. El conflicto puntual salió a la luz luego del partido de ida con los brasileros. En ese momento, los jugadores reclamaron el pago de los premios por la obtención de la Libertadores 2000 y la renegociación de los premios por la primera fase de la Copa en disputa. Y la dirigencia de Boca, bicicleteó el tema con un cheque diferido más la promesa de cancelar la deuda con la venta de un jugador. Ante la amenaza de los jugadores de no viajar al trascendental choque en Brasil, el tesorero Orlando Salvestrini no tuvo mejor idea que tirar un baldazo de nafta sobre las incipientes llamas con un desubicadísimo “...los jugadores están un poco histéricos, tendrían que ir a un psicólogo. Tal vez no quieran viajar porque le temen al fracaso...”. Boooom. Bermúdez y Serna tomaron la voz de mando y quedaron como los cabecillas del conflicto. Y fueron ellos los encargados de responder en los medios la afrenta del entonces tesorero. “Chicho” no se guardó nada al decir “...si él (por Salvestrini) dice que nos hace falta un psicólogo, yo le pido que vaya conmigo y que entre primero, porque no sé qué tiene que opinar de fútbol cuando él es del básquet...". Y el “Patrón” no se quedó atrás: “...sobre las declaraciones del señor Salvestrini hacemos conocer nuestro más grande repudio, dado que este plantel al que dijo le hace falta un psicólogo y además, según él, tiene miedo al fracaso, le recuerda que en tres años salió campeón tres veces de la Argentina, y también de América y del mundo. Afortunadamente, él no tuvo nada que ver con estos logros. Desde 1995 a 1998 Boca no ganó nada...". El cuerpo técnico tomó partido por el plantel de Boca y ya no habría vuelta atrás. Ni siquiera una nueva Copa ganada días más tarde pudo apagar tanto fuego y la situación dejó heridos en ambos bandos. Bermúdez fue sin escalas a la lista negra de Macri. Salvestrini pasó a ser un muerto viviente en la política interna de Boca. Y Bianchi no renovaría su contrato haciéndole un desaire público a Mauricio en plena conferencia de prensa. Lo que se dice una verdadera novela.