domingo 19 de febrero de 2012

Palermo vs Hinchas de Gimnasia

Hasta aproximadamente las 18.30 del domingo 7 de diciembre de 1997 no había pasado nada raro en la cancha de Gimnasia. Boca llegó en el Flecha Bus, se bajó y enfiló al vestuario visitante entre insultos de algunos hinchas locales que buscaban especialmente a Martín Palermo como blanco predilecto. Hasta ahí, todo bárbaro (?).
El tema es que después hubo un partido donde pasaron algunas cositas que terminaron desembocando en lo que pasó. Un interesante cachengue en el playón.
Faltando un minuto para terminar, el Boca de Veira, se arremangó y salió de la cueva para tirar un par de centros a ver si pasaba algo. Y pasó. Palermo cruzó un cabezazo, fue gol y se besó sus botines Puma rojiblancos. Al toque terminó el partido y se desató el carnaval en la tribuna de un Boca en ese momento puntero, aunque River recién empezaba a jugar contra Independiente por la fecha 16.
Casi a las siete de la tarde salieron los jugadores de Boca bañados hacia el micro y la caminata de Palermo fue interceptada cuando un hincha de GImnasia lo corrió de atrás y le tiró una patada voladora a la altura de la cintura.
Mientras le gritaban algo así como (?) “...Palermo hijo de puta, de acá no te vas vivo...”, gente de utilería de Boca y más hinchas del Lobo armaron un scrum donde hubo empujones, manotazos, trompadas y más insultos. El playón fue tierra de nadie y hay que decir que Palermo terminó sacándola muy barata, ya que tras tirar un par de manos, llegó vivo y sin heridas al micro.
Casi al anochecer se confirmaba que el agresor estaba preso. Noticia que sirvió para que Palermo hiciera cable a tierra tras una jornada intensa: “...yo no le hice ningún gesto raro a la gente de Gimnasia, ni los provoqué. Ellos se la agarraron conmigo por mi pasado como jugador de Estudiantes y porque les metí el gol en el último minuto...”.
Al recordarle que no hizo gestos, pero estaba este temita de los botines, Palermo tuvo que dar algunas explicaciones: “...los botines los usé toda la semana y los besé porque hice el gol de la victoria en el minuto final y porque tienen los colores de Estudiantes. Quizás a ellos les haya dado bronca pero hasta a Griguol lo saludé. A mi me insultaron desde que bajé del micro, me tiraron cosas, me escupieron...”.
Sin embargo no todo terminó tan color de rosa. Algunos hinchas del Lobo se autoconvocaron y quisieron marchar hasta la casa de Palermo en La Plata para ir a buscar a la familia. Iniciativa (?) que fue abortada por un importante operativo de seguridad de la policía platense.

viernes 17 de febrero de 2012

Pineda se lesiona en campo de juego antes de empezar el partido

Toda la bomba anímica y buena vibra (?) que trajo el Bambino tras el final apocalíptico de Bilardo en Boca, duró exactamente una fecha. El triunfo 2-1 a Estudiantes en el arranque del Clausura 97. Porque a partir de la segunda jornada contra Colón en Santa Fe, se vino toda la estantería abajo.
Boca jugó mal, en el segundo tiempo fue borrado de la cancha por el Sabalero, perdió 0-1, sumó algunos roces e insultos entre Latorre y Rambert y como si fuera poco, Veira se enojó con Cedrés y lo sacó en el segundo tiempo. Pero vamos a deternos en algo que pasó antes del pitazo inicial de Ángel Sánchez aquel sábado 1 de marzo de 1997.
Boca salió al campo de juego, fue ovacionado por la tribuna visitante y mientras los jugadores hacían piques cortos y probaban a Abbondanzieri, Mauricio Pineda se tomó la cara posterior del muslo izquierdo. Probó pero enseguida se dio cuenta de los kilos de sal que tenía encima.
Su lesión a segundos de empezar el partido, alteró todo el laburo (?) del cuerpo técnico boquense y quedaron a la vista escenas de desconcierto. Veira llamó a Matellán y le sintetizó un poco la cosa: “...pibe, precalentá rápido que jugás por Pineda. Cuidate de Castillo que es muy rápido y habilidoso...”.
Matellán estuvo desde el arranque con la 13 en la espalda mientras se llamaba de urgencia al Manteca Martínez para que abandone su platea y se siente en el banco de suplentes. El uruguayo terminó hasta jugando en los últimos minutos tras reemplazar a Rambert pero sin poder llevar algo de peligro al arco de Leo Díaz.

jueves 16 de febrero de 2012

¡Viven!

Tras conseguir un equipo electrógeno para que el respirado artificial siga funcionando (?), Imborrable Boca tiene el orgullo de anunciar que retoma sus actividades casi normales.
Decimos casi porque como podrán darse cuenta no está más el CBox, la cajita del chat, o como se llame. Pedazo del blog utilizado básicamente para debatir, intercambiar puntos de vista y casi tomarse a golpes de puño (?) por los inadaptados de siempre. Tras varias reuniones, el COPROSEDE la clausuró por incidentes, así que ahora hay dos posibilidades para expresarse libremente y en democracia (?). Dejar comentarios en cada post, obviamente moderados por un grupo de vigilantes colaboradores o en su defecto, el Foro de Imborrable Boca. Una especie de altillo lleno de telarañas pero que esperamos tome fuerza.
Agradecemos las sorprendentes, emotivas e interminables (?) muestras de afecto por mail, twitter y hasta a través del insólito grupo de Facebook Imborrable Boca Not Dead , que terminaron armando cadenas de oración por la vuelta de Imborrable Boca. Nunca nos fuimos (?). Pegamos vacaciones de mes y medio.

martes 3 de enero de 2012

Bombonera Alquilada (23)


2 de abril de 1950
Quilmes 2-Independiente 2. Primera fecha del Campeonato 1950

miércoles 21 de diciembre de 2011

A 35 años de la final del Nacional 1976 Boca 1-River 0

A lo largo de la historia del fútbol argentino, Boca Juniors y River Plate han escrito innumerables páginas destacadas, poniendo al superclásico como el evento deportivo más atractivo del país (y hasta llegó a ser considerado como hecho mundial de máximo relieve). Años de enfrentamientos, que comenzaron a darse en el barrio que los vio nacer (La Boca) a principios del siglo XX, y que con el correr del tiempo fue creciendo. La competencia hizo grandes a ambos, a su modo y a su manera, con sus estilos bien definidos y marcados. Boca, vinculado con el esfuerzo, con el pueblo, con los huevos, el fervor, la pasión. River, desde la elegancia, el paladar negro, los "millonarios". La historia de los clásicos tuvo muchas emociones, partidos que practicamente definieron el campeonato, eliminaciones en diversos certámenes, pero nunca antes, y nunca después, se dio lo que ocurrió el 22 de diciembre de 1976: el superclásico, por única ocasión, iba a definir, además de un ganador de ese partido tan especial, a un campeón. El clásico tenía como premio un título. Y como castigo ver al otro festejando en tu propia cara.



Hay que situarse en la época. Para 1976 el contexto era muy distinto al actual, no sólo por las cosas que pasaban en el país, sino, específicamente, por la organización de los torneos de fútbol. Aunque suene increíble, ¡River estaba en Primera y ya esa es una gran diferencia con la actualidad! Fuera de joda, desde 1967 y hasta 1985, la temporada futbolística se dividía en dos certámenes: el torneo Metropolitano (jugado generalmente desde principio del año; incluía a los tradicionales equipos de Primera División) y el Nacional, en el que se sumaban equipos del interior. Año tras año se modificaron las formas de clasificación, la cantidad de participantes, el modo de disputa, como para que la cosa se complique de lo lindo...


River había roto su peor racha sin ganar campeonatos: estuvo 18 años (25 torneos) entre 1957 y 1975 para poder dar una vuelta olímpica. Seguramente suene raro que River haya estado tanto tiempo sin salir campeón. Pero no le quepan dudas que si viajamos al pasado y le decimos a los hinchas de entonces que el club de Nuñez iba a estar en la B en el 2011, eso es totalmente inimaginable.

Boca había obtenido el Metropolitano en agosto, tras 6 años sin títulos. Pudo terminar con la sequía luego de tener muy buenos equipos que jugaban lindo pero no podían definir en las finales. A fines del '75, el presidente xeneize, Alberto José Armando contrató al técnico Juan Carlos Lorenzo con un objetivo claro: ser campeón, sobre todo luego de que en frente cortaron la racha y hasta hicieron doblete (esa era la típica competencia entre Boca y River. Uno salía campeón, obligaba al otro a ganar el torneo siguiente). El "Toto" trajo un montón de jugadores "viejos": Gatti, Sá, Mastrángelo, Suñé. El equipo anduvo a los tumbos, pero en la rueda final del Metro no dejó dudas y fue campeón.
Para el Nacional, Boca estaba en la zona "A" junto a otros 7 equipos y River en la "B"... en la zona "B", ¡¡no estoy hablando de categorías!! Y en otros dos grupos se repartían el resto de los conjuntos. En cuartos de final, Boca eliminó a Banfield (segundo en el grupo "B") y River 2-1 a Quilmes. Luego en semifinales se midieron Boca contra Huracán (reeditando el gran duelo del Metro y que volvió a mostrar vencedor al Xeneize, por 1 a 0), y River en La Bombonera ante Talleres de Córdoba (también ganó 1-0). De esta manera, llegaban al miércoles 22 de diciembre los dos gigantes del fútbol argentino.


El escenario fue el estadio de Racing, y la asistencia de público se calcula en 100 mil personas. Por entonces, no había pulmones, ni corralitos, y hasta había pocas plateas: casi todo era popular. En Racing se acostumbraba a que una hinchada vaya al anillo inferior y la otra al superior. Así fue que los simpatizantes de River estuvieron en la parte baja y los de Boca arriba. Realmente estas cosas parecen hoy en día, de otro planeta. No me parece que hayamos evolucionado.

El partido fue chato, peleado, trabado. Una auténtica final, con mucho nervio. Podría seguir contando cómo fue el encuentro, quién dominó, cómo llegó el gol, basándome en la gran cantidad de revistas y diarios de época que brindan al detalle toda esta información... pero no. No lo voy a hacer porque hay un tema no menor que está relacionado con esta final y es la ausencia de los archivos televisivos del Gol del "Chapa" Suñé, convertido a los 27 minutos del complemento, de tiro libre. 35 años pasaron; versiones he oído y leído por montones, lo concreto es que el gol no está, no se vio, no lo pasan. El partido se televisó en directo por Canal 7 para todo el país, y además los otros 3 canales de aire (el 9, el 11 y el 13) llevaron sus cámaras para registrar las imágenes para sus noticieros. Como veremos en el video a continuación, hay filmaciones en colores, que no pertenecen a la TV (hasta 1980 en la Argentina se transmitía en blanco y negro), seguramente son de algún noticiero extranjero o para el cine. El video tape del clásico está en algún lado, fue pasado por el extinto BocaTV en el 2004, aunque sin el gol. ¿Cómo puede ser que se haya perdido esa secuencia? Alguien, deliberadamente, cortó esa parte. Pero lo extraño es que tampoco quedaran registros en los otros canales. La salvación debería estar en el interior (se mandaban los rollos con los noticieros, y esas cintas, en material fílmico, no se grababan encima como sí ocurría, por cuestiones de costo, con los video tapes. El fílmico o se guardaba o se tiraba) o en el exterior. O en manos de algún coleccionista privado, alguien que haya entrado con una cámara amateur (difícil, pero no imposible) y lo haya filmado. Al parecer, los dos grandes coleccionistas conocidos, Gonzalo Bonadeo y los hijos de Roberto Di Chiara no poseen este material.



Es indignante que desde el Club Atlético Boca Juniors nunca en estos 35 años se mandara a hacer una investigación seria. También da bronca que ningún canal, más con la cantidad de señales deportivas, con todos los recursos, plata, productores, periodistas y todo a su favor, haya hecho este trabajo a fondo. Tanta necesidad de vivir del día a día lleva al olvido a la historia grande de nuestro fútbol. Realmente me parece inadmisible. Una falta de respeto a aquellos jugadores que se rompieron el lomo para ganar ese partido. A los hinchas que coparon las tribunas. Al club mismo... ¡estamos hablando de un partido de hace 35 años, no de uno de hace 100! Esto es patrimonio histórico, es parte de nuestra identidad, es un momento irrepetible que merece que todas las generaciones de hinchas lo conozcan. No es casual que eso haya ocurrido en plena dictadura militar, época de la que se perdieron, robaron o quemaron una cantidad enorme de archivos de todo tipo. De hace un tiempo van apareciendo muchas cosas que parecían olvidadas, incluso los hinchas de Independiente pudieron ver el gol de Bochini a la Juventus de 1973, que nunca se había visto en el país. Pero quedarse con la hipótesis "lo borraron" no es aceptable: es un gran desafío, pero hay que buscarlo, moviendo cielo y tierra, la-bu-ran-do, así de sencillo, con dedicación y esfuerzo y yendo a fondo. Espero que quienes realmente pueden encabezar este tipo de movidas reflexione y tome la responsabilidad de encontrar ese video tape.


Deseo que este sea el último aniversario en el que no podemos disfrutar del gol que metió Rubén Suñé aquella noche de diciembre del '76. Por lo pronto, con todo el material disponible (fotos, videos de otras partes del partido, relatos del inolvidable Bernardino Veiga) armé este video, que nos pone en clima, que nos lleva a esa final. Y el gol está recreado, seguramente algún hijo de puta, algún especulador, alguien con pocos escrúpulos quiso arrogarse con el derecho de decidir que ver y que no; tal vez se haya quedado con ese trozo de cinta, lo que nunca podrá hacer es quedarse con la historia, porque eso nos pertenece a todos. Y yo, desde mi pequeño lugar, haré lo imposible por difundirla, porque si hay una historia magnífica, interesante, atractiva y emocionante para contar, es sin dudas la de Boca. Y lo de aquella noche del '76 fue uno de esos hitos extraordinarios que merece ser recordado por siempre, todos los hinchas de Boca tenemos la obligación de saber estas cosas, que tan grande hicieron al club.





Post conjunto entre BocaVideos e ImborrableBoca . Muchas gracias a Coleccionista de Boca en Facebook por las fotos y recortes

martes 20 de diciembre de 2011

París Saint Germain 3 - Boca 0

Semanas antes que la falcionetta (?) arranque su imparable marcha en el Apertura 2011, la gira por Europa tuvo su tercera y última escala: París Saint Germain, en el Emirates Stadium por la segunda fecha de la Emirates Cup.
Así que el domingo 31 de julio, un día después del empate con el Arsenal de Inglaterra, un Boca bastante muletto salió al campo de juego a cumplir los contratos firmados. Porque de jugar al fútbol, ni hablar.
El rendimiento fue muy pobre, tanto en lo colectivo como en lo individual. Llamando poderosamente la atención las desconcentraciones en defensa. Estamos de acuerdo que era una competición de carácter amistosa, pero los franceses no perdonaron y el marcador final fue lapidario: 0-3 con goles de Maurice, Hoarau y Ceara de tiro libre.
Arriba hubo algunos esbozos (?) de ataque pero nada como para inquietar al arquero Areola. Todo muy light. Los once elegidos por Falcioni fueron Orión; Clemente, Sauro, Caruzzo, Roncaglia, Pochi Chávez, Pichi Erbes, Colazo, Tano Gracián, Mouche y Araujo. Al saldo negativo de los tres partidos en Europa sin triunfos, se le sumó la grave lesión de Gracián en uno de sus brazos.

miércoles 14 de diciembre de 2011

Arsenal 2 - Boca 2

Pasado lo que fue el estreno de la temporada 2011/12 frente al Espanyol de Barcelona en su estadio, Boca puso proa hacia Londres para formar parte de la Emirates Cup. Cuadrangular organizado por la aerolínea Fly Emirates que buscó juntar a equipos de fuste más el Red Bulls de Estados Unidos. A saber: el local, Arsenal de Inglaterra, París Saint Germain de Francia y Boca Juniors.
Y Boca salió al ruedo nomás en el mítico Emirates Stadium para verse las caras con el Arsenal. Partido disputado el sábado 30 de julio de 2011 y que no podemos decir que paralizó a la Argentina. ¿Por qué? Porque equipos como Unión de Mar del Plata o el Sub-16 de Kimberley estaban de pretemporada jugando contra pares del ascenso. Pero ese es otro tema.
La cosa es que Boca salió con Orión, Franco Sosa, Schiavi, Insaurralde, Roncaglia, Burrito Rivero, Somoza, Ervitti, Riquelme, Cvitanich y Viatri. Y sin poder mostrar una línea de juego definida se encontró dos goles abajo en el arranque del segundo tiempo. Cosa que sumado a los desacolpes defensivos dejaban un saldo más que negativo, Pero Boca fue al frente, Riquelme agarró un poco la batuta y forzó un poco las acciones ayudado en parte por el ingreso de un incisivo Mouche. Finalmente con goles de Viatri y el mismo Mouche, alcanzó una merecida igualdad.