lunes, 2 de marzo de 2009

Enrique Hrabina


Hrabina siempre se caracterizó por dejar todo dentro del campo de juego. Pero la historia del “Ruso” en Boca no se limitó solamente a eso. También tuvo su oportunidad de poner el hombro del lado de afuera de la raya de cal.
Fue director técnico de Boca en apenas tres partidos durante dos ciclos diferentes. Su primera aparición como DT fue en el Apertura 1993. Tras la inevitable renuncia del “Profesor” Habegger y antes de un nuevo desembarco de Menotti, Quique tomó la posta en la fecha 11 en un empate 1-1 con Central en Arroyito.
Su segundo ciclo fue en el Apertura 1994 para llenar el hueco que dejó la huida del mismo Menotti al que había precedido en el torneo anterior. Dirigió en las fechas 10 (que se había postergado) y 19 de ese torneo. Y los resultados fueron dispares. Un excelente 5-0 a Lanús en la Bombonera y una derrota 2-3 con Gimnasia de Jujuy en el norte.

4 comentarios:

  1. Un grande de una época muy negra. Un tipo que siempre honró con sudor y sangre (propia y ajena) la Camiseta Azul y Oro. Una fiera que trababa con la cabeza en serio. Y alguna vez se mandaba al área rival y metía un testazo, como en el Clausura 1991 a Newell's, uno de los gritos de gol que más quedó grabado en mi memoria, de cara a la 12. Y el inolvidable grito de guerra...

    ¡¡¡Huevo, huevo huevo, .... Ruso, Ruso, Ruso!!!

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  2. Se acuerdan del 3 a 3 con River en el verano de 1987, el Ruso hizo el tercero no? Ese día, literalmente trabó con la cabeza. Merecido homenaje.
    Saludos

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  3. Inolvidables esos goles que mencionan más arriba. Quisiera agregar además uno que le metió en La Bombonera a Wanderers (Uruguay) en la Libertadores del 86.

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