jueves, 2 de agosto de 2012

Jorge Dorado

Seguramente decidido a mostrar todos sus kilates en un par de amistosos disputados en septiembre de 1976 en Mar del Plata y Tandil, Jorge Oscar Dorado arribó a Boca con el pesado mote de “a prueba”. Y convengamos que llegar a prueba con el Toto Lorenzo como técnico y con Veglio, Felman y Mastrángelo por delante, no puede ser considerado el mejor de los escenarios.
Delantero nacido en Buenos Aires pero proveniente de Cipolletti de Río Negro, tuvo en esos amistosos jugados a principios de septiembre, 270 minutos para doblegar los arcos de Aldosivi, Ferrocarril Sud y el Combinado de Bahía Blanca. Goles dorados (?) no hubo, pero su movilidad y algunos desbordes como puntero derecho lo hicieron ganarse un lugar como recambio en el Nacional 76.
Así fue como debutó la noche del 8 de octubre de 1976 contra Gimnasia de Jujuy en la Bombonera. Noche recordada por los tres goles de Ribolzi, eso sí (?), el primero en contra. Dorado entró por el “Fantasma” Salas cuando las papas quemaban y faltaban 15 minutos para que los jujeños se llevaran un 1-1 increíble. Pero como decíamos antes, dos apariciones fulminantes del Ruso decretaron un final feliz. Dorado que debuta, gana (?)
Volvió a juga run mes después contra el mismo rival pero en Jujuy. Partido en el que no sólo Dorado arrancó como titular, sino que compartió delantera con Felman y el Toti Veglio. Como para contárselo a sus nietos (?) pese al 0-0 final y su reemplazo con algo de más de media hora por delante.
Unos días después fue de la partida en el desempate por el primer puesto de la zona contra Quilmes en cancha de Racing. Partido que terminó con triunfo boquense 2-1 pero siendo parte ya de una formación muleta (?).
Su tiempo en Boca había terminado tras esos 3 partidos oficiales, sin goles convertidos. En la historia de Boca se venían momentos dorados, pero no precisamente por Jorge Oscar.

2 comentarios:

  1. Esto SÍ es Imborrable Boca de verdad!

    ResponderEliminar
  2. Gitano dijo.. Estoy feliz: este post marca el regreso del verdadero Imborrable Boca. La verdad que ya no lo esperaba. Hermosa sorpresa.

    ResponderEliminar