sábado, 20 de diciembre de 2008

Roberto "Toro" Acuña


Así como es verdad que hay jugadores a los que no le sale una ni bien se ponen la camiseta de Boca, hay que reconocer que a otros el destino les sonríe y los hace entrar con el pie derecho. Y este es el caso de Roberto Miguel Acuña, volante todoterreno que conjugaba técnica, despliegue y remate de media distancia, arribando al club para la temporada 1994/95.
Y lo de entrar con el pie derecho no es exagerado ya que la primer alegría que el Toro le dio a la hinchada tuvo lugar tres meses antes de su debut. Fue una fría noche de junio cuando por la fecha 13 del Clausura 94 vino a la Bombonera defendiendo la camiseta de Argentinos Juniors. ¿Qué pasó esa noche? En tiempo de descuento, Acuña quiso bajar con el pecho un centro que cayó en el área chica que da al Riachuelo y se la clavó contra un palo a su arquero, el Flaco Cousillas.
Ese empate final 2-2 contra el Bicho gracias al Toro, no fue decisivo ni mucho menos pero a la hora de su debut oficial, el 4 de septiembre de 1994, hizo que fuera bastante bien recibido pese a la derrota 1-2 con Banfield, la tarde que se hizo famoso el Pupi Zanetti.
Ni hablar cuando al mes clavó tremendo golazo en cancha de Huracán. No sirvió mucho si uno mira el 1-3 final con que el Globo se llevó la victoria, pero semejante zapatazo desde más de 30 metros al ángulo era una carta de presentación que invitaban a soñar con tardes de gloria.
Pero entre el tramo final del ciclo Menotti y el comienzo del de Marzolini, Acuña pagó caro los desequilibrios de un Boca que no encontraba regularidad y poco menos que fue desaprovechado. Era un tipo que podía haber dado mucho más al club dadas sus condiciones. Lo único a criticar, tal vez sea su escaso aporte en redes contrarias y su tendencia a no hablar demasiado con compañeros y árbitros dentro del campo de juego.
Jugó 39 partidos oficiales e hizo 3 goles. Tras su despedida jugando en la goleada 4-2 a River en el Monumental por el Clausura 95, su carrera que había comenzado en Nacional de Paraguay y Argentinos Juniors, siguió en Independiente, Zaragoza, Deportivo La Coruña y Elche de España, Al-Ain de Egipto, Rosario Central y Olimpia de Paraguay.

1 comentario:

  1. En Boca anduvo bien, no merece estar en ésta sección.
    Un jugador de una gran entrega, que además sabía con la pelota en los pies. Tenía garra y despliegue.
    Lo perjudicó que jugó durante la segunda etapa de Menotti en Boca, donde el equipo fue un fiasco.

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