jueves, 20 de octubre de 2011

Las elecciones de 1992

El domingo 6 de diciembre de 1992, salvo los 90 minutos jugados contra Deportivo Español, hubo una fiesta popular de dimensiones mayúsculas. Con la gallineada derrota de River la noche anterior contra Lanús, la esperada vuelta olímpica había quedado casi al alcance de la mano. A un triunfo ante los gallegos para segurarse como mínimo el primer puesto. Por ese motivo, la gente de Boca se agolpó en las puertas de la Bombonera casi al mediodía a esperar que las abran. O sea, unas 6 o 7 horas antes del inicio del partido. Los que eran socios, porque recordemos que en esa época llenaban el estadio los socios y los que no lo eran, aprovecharon la larga espera para pasar por el Salón Azul  de la Bombonera y dejar su voto en las urnas.
La tarde se hizo interminable. A eso de las cuatro hubo un despliegue de media hora de pirotecnia lanzada desde las tribunas de Casa Amarilla. El calor sofocante trajo escenas de colección, como por ejemplo los pibitos tirándose al foso a nadar (?) y los bomberos prendiendo las mangueras pero apagándolas cuando la canción pedía “un minuto de silencio, para River que está muerto”. A eso de las 17 se colgó una corona fúnebre del alambrado de Casa Amarilla y la gente inició oficialmente los festejos de lo que se venía: Boca campeón.
Cerca de las 18 la Bombonera era un infierno. Coincidentemente con la salida de los equipos, la elección de presidente, vice y 214 cargos más, incluyendo los representantes de la Asamblea, llegaba a su fin. Por un lado la lista encabezada por Don Antonio Alegre y Heller y por el otro, un candidato casi desconocido: Ubaldo Eloy Payá.
La primera urna fue abrumadora a favor de Alegre. Cosa que le sacó emoción al escrutinio y puso a todo el mundo con los cinco sentidos en Boca - Español. Futbolísticamente fue una tarde para olvidar tras la derrota 2-3 y la enorme pena de la gente de Boca quedándose a esperar la salida de los jugadores al micro para respaldarlos.
Pero institucionalmente fue un momento clave en la historia de Boca. Casi 8.000 socios votaron, de los cuales 7.118 optaron por Don Antonio Alegre. ¿Cuántos votaron a Payá? 697. Lapidario.
De esa manera, el socio de Boca le daba tres años más de mandato a los candidatos que durante su campaña apelaron básicamente a dos cosas: respeto y lugar no sólo al socio, sino al hincha de Boca, el capital más valioso que tiene el club. Y el recuerdo de las condiciones en las que estaba el club en 1985 cuando habían asumido la conducción del club.
Dicen que el soberano no se equivoca. Por lo menos ese 6 de diciembre de 1992, seguro que no.

4 comentarios:

  1. Yo tenía 17 años y ese día fui por segunda vez a ver a Boca en la Bombonera. Impresionante la gente que había en los alrededores del estadio. Fui a la platea baja y recuerdo patente a los pibitos nadando en el foso para luego saltar al campo de juego. Después lo de Español fue casi un baile, que me privó ser parte del día de la virtual consagración. Todavía guardo las fotos de aquel día como un tesoro. Ah, antes del partido me crucé con el Colo Mac Allister que estaba suspendido y me saqué una foto con él. Y también me compré la remera blanca que en la espalda tenía todos los títulos y adelante decía Boca en letras azules. Todavía la conservo. El mío fue un típico raid de hincha del interior en el Templo.

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  2. Ese día la cancha estaba repleta, habían vendido hasta plateas sin numerar (o sea, el escalón). Tremenda desilusión contra un rival siempre difícil (si no me equivoco la rompieron Peralta y Agoglia) y a esperar un par de semanas más para el gran festejo.

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  3. Recuerdo un entusiasmo impresionante en la previa, sinceramente pocas veces visto. También un rato de pirotecnia incesante unos minutos antes de empezar. Creo que en esas elecciones Eloy Payá tuvo un exabrupto radial, me parece que en Competencia, que sepultó mucho más sus chances de pelear la elección.
    Si bien Heller generaba rechazo en mucha gente, que los jóvenes sepan que ellos fueron quienes salvaron al club y luego pusieron las piedras basales de la recuperación definitva que disfrutó MM en su presidencia.
    J.A. Comas

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  4. Es insólito y aberrante lo poco imparciales que son los comentarios de quien publicó esta nota. Esta más que claro que don Alegre fue un buen presidente y nos sacó del fondo. Pero no hace falta bajar linea todo el tiempo contra Mauricio Macri, quien no solo fue el mejor presidente que tuvo Boca, sino que también es el artífice de que a partir de 1998 seamos el mejor equipo de la Argentina por lejos. Basta de bajar linea en contra de un ex presidente. Tanto Armando, Alegre y Macri se merecen mas respeto. De todas maneras me deja bien tranquilo el hecho que este tipo de opinión no es la misma que el de la mayoría de los hinchas de Boca.

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