viernes, 6 de agosto de 2010

Luiz Alberto da Silva Oliveira


Para Boca, su relación con Brasil tiene varias aristas que son positivas en cuanto a resultados frente a equipos de ese país, pero con altas y bajas en relación a jugadores que se han puesto la gloriosa camiseta xeneize. Tanto Jorginho y Baiano son dos claros ejemplos de esta última apreciación. Ambos con pasos cortos y con muy flojo nivel demostrado, hacían pensar que la lección se había aprendido: no más jugadores brasileros en Boca. Pero no...
Una de las tantas situaciones bizarras que se dieron durante el ciclo de Abel Alves fue la sorpresiva contratación del zaguero central Luiz Alberto, tras la intempestiva ida de Julio César Cáceres a principios de febrero y con el campeonato ya comenzado. Las condiciones para su llegada incluían un contrato de tres meses a cambio de 300.000 dólares, con la posibilidad de extenderlo por dos años más.
En los papeles, el oriundo de Río de Janeiro venía con buenos antecedentes debido a una larga trayectoria que incluía estadías (?) en el Flamengo (1997-1998), Saint Etienne (2000-2001), Real Sociedad (2001-2002, 2004-2005), Inter (2002), Atlético Mineiro (2003), Santos (2005-2006) y Fluminense (2007-2010), este último club con el cual enfrentó a Boca por las semifinales de la Libertadores en ´08. Sin embargo, como siempre se dice, la camiseta de Boca no es para cualquiera.
Una tarde de verano, a comienzos de febrero, era el marco ideal para la presentación del nuevo jugador. Luego de cumplir con la protocolar firma de contrato, las clásicas palabras para salir del paso y la posterior foto con la camiseta, el moreno se puso a disposición del Chueco Alves, pero durante su primer entrenamiento se ahogó y no pudo seguir. Las cosas no empezaban bien para el veterano jugador y en la prensa y los hinchas se instalaba la duda de su presente físico y futbolístico.
No obstante, el 23 de febrero, gracias a la ondanada de cambios que se sucedían en el equipo fecha tras fecha, Luiz Alberto hizo su presentación en la Bombonera ante Estudiantes. Esa noche de viernes fue empate 1-1 con buen debut del brasilero, que se mostró seguro en la marca y hasta se dio el lujo de pisarla contra la raya y salir jugando ante el aplauso de toda la parcialidad local. Hasta ahí todo era esperanzador pero en las dos fechas siguentes (empate 4-4 ante Vélez y la derrota 1-2 con Racing) el central comenzó a mostrar la hilacha. Ni hablar de su impresentable partido en la goleada 0-3 ante Tigre, con gran responsabilidad en el segundo gol del Chino Luna al no trabar con fuerza una pelota con Blanco y perderla en el lateral derecho del campo.
Con un Boca hundido, las críticas florecían desde todos los costados posibles. Para colmo, en la fecha posterior se venía River y el bueno de Luiz fue nuevamente de la partida formando dupla con el colombiano Bonilla. Inédito. Esa doble tarde (?) ante el Millonario, anduvieron bien y las voces en cuanto al nivel del equipo y de algunos jugadores, incluído Luiz Alberto, se aplacaron.
Pero la victoria ante River, el doblete de Gary Medel y los festejos durante la semana fueron sólo un espejismo ya que en los dos partidos subsiguientes, Boca volvió a la "normalidad" y Luiz Alberto cayó en un pozo del que nunca más podría salir. Las derrotas ante Chacarita (1-4) y Rosario Central (1-2) dejaron expuesto lo peor del brasilero: mal en lo físico, a destiempo en todas las jugadas y hasta desganado.
Finalmente, aquel partido ante los rosarinos fue el último de su corta carrera en el club. Abel Alves no lo usó más, ni siquiera para los suplentes, y ante la llegada de "Tito" Pompei ya no volvería más por La Boca. El 19 de abril acordó su rescición de contrato y se marchó a Brasil con el triste balance de 7 partidos disputados. Pero no sería ese el final de la historia. Unos días más tarde, en declaraciones a un matutino de Brasil el moreno decía: "...a Boca fui con una ilusión tremenda. No bien escuché la propuesta ni lo pensé, pero no vi cómo estaba el equipo. No sabía lo que le había ocurrido el año anterior. No tiene más nada de aquel equipo campeón de años atrás. Podían traer a los mejores del mundo que no íbamos a mejorar. El ambiente era tan malo que no se podía hacer nada...”. Como si esto fuera poco también agregó: "...los problemas son públicos y complicados. Pero así y todo la hinchada no abandona. Nunca vi una cosa igual. Veníamos de tres derrotas al hilo cuando llegó el superclásico con River, el más importante para el club, y la Bombonera estaba que explotaba. Temblaba. Fue el partido más emocionante de mi carrera. Me sorprendió mucho… Las caras de los fanáticos, no paran de cantar y alentar. Es una hinchada diferente...”.
De esta manera Luiz Alberto cerraba su capítulo con Boca, embarrando la cancha como nunca la embarró en el campo mientras defendió los colores azul y amarillo. Hasta hoy no se sabe qué es de su vida.

15 comentarios:

  1. No sé si ser tan tajantes con lo de "no más jugadores brasileños en Boca", teniendo en cuenta que de allí han venido próceres como Domingos Da Guía, Valentim u Orlando, y hasta un gran semestre de Pedrito Iarley (con perdón por ponerlo en la misma frase que a los otros tres). En la misma línea de los dos marcadores de punta mencionados en la nota podríamos incluir a Charles y Gaucho, aunque en este último caso es justo destacar que era muy difícil engranar en dos finales.

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  2. NicolásdeRosario7 de agosto de 2010, 0:12

    "la camiseta de Boca no es para cualquiera"....es una gran verdad. Pienso, como kavanagh, que Iarley fue lo ultimo rescatable. Aquel clasico en el monumental y la final con Milán no es poca cosa. Pero nada mas.
    Luiz Alberto, estabamos tan mal, que admito que me ilusioné en el primer partido.

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  3. empeze leyendo el post buscando el apellido o seudonimo CHARLES y mi sorpresa fue justamente no encontrarlo...que buzon nos vendieron ahi y creo estaba el diego en ese embrollo. Lo cierto es que charles les cago una supercopa a los imundos y ahi nosotros garpamos chochos, como con gaucho q la rompio contra boca en el flamengo junto a junior. O estoy mandando cualquiera? distinto lo de pedro( q nos amargo una noche pero nos deleito en un partido con la gallina de turno...gol calesita y delirio en el mudomental incluido)
    esa vez contra paisandu sino fuera por el melli chau copa y hasta con verguenza

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  4. Luis Tofoli "alias Gaucho" fue un gran gran goleador del futbol brasilero, pero en Boca jugo solo esos 2 partidos con Newells del 91 y no convirtió, fue una ficha solitaria apostada en el tablero...

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  5. Mas respeto con Charles, campeón en el Boca del 92... =)

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  6. Impresentable este muchacho. Habría que despedir a quién lo recomendó.

    No se pueden equivocar tan feo.-

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  7. ya con los antecedentes previos mencionados mucha fe no le tenia y menos cuando se ahogó en el primer entrenamiento pero con tal de sacar a caceres o paletta de esa nefasta defensa era mejor q jugase hasta rugeri (como está ahora). arrancó bien en el partido contra el pincha pero el remedio terminó siendo peor que la enfermedad. y como ese equipo era cualquier cosa este muchacho creo q estuvo acorde a las circunstancias (?).

    ah... y el que lo recomendó no me acuerdo bien si fue traverso o el tranfuga de mancu

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  8. Impresentable. Una verguenza como tantas que se hicieron estos ultimos años. Muy buen post.

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  9. che, para firmar el contrato de este impreentable Angelici no tuvo problemas, no???

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  10. se caía de maduro cómo terminó. Ni siquiera estaba jugando cuando vino

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  11. Son esos manotones de ahogado que uno tira a ver si salen bien. Figueroa (salvando algunas diferencias, que las hay) fue otro ejemplo, esa vez con final feliz. El dirigente trae un jugador, a veces hasta con cierta chapa y si falla le echa la culpa al DT ("yo le traje a XXX, él no lo hizo jugar bien") o al mismo jugador ("no supo adaptarse"). Pero no es la forma de hacer las cosas.

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  12. Los brasileños nunca fueron grandes jugadores salvo excepciones como Valentim, siempre fueron horribles....

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  13. Este tipo ganó más de 40.000 dolares por partido, se dan cuenta?
    Maradona Y/ó(?) Cani ganaban lo mismo, con el famoso contrato de LoJAck a partido jugado. Increíble lo de los últimos años del club...

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  14. Con una buena pretemporada, un mejor compañero de dupla (su compañero era Bonilla) y en un equipo algo más serio (vamos, que era el equipo de Alves!!!) podría haber andado bastante bien. Era un equipo al que tampoco se le podía tener mucha paciencia que digamos.

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