lunes, 22 de agosto de 2011

Navarro Montoya vs Chilavert

La foto, domingo 23 de abril de 1995 en cancha de Boca, congela el preciso momento en que se da inicio a una guerra sin cuartel entre los dos arqueros del momento y que si bien ya había tenido algunos tiros de bajo calibre, a partir de ese instante prácticamente no tuvo tregua. Pero vamos de a poco.
Por la novena fecha del Clausura, el Boca escolta le ganaba 1-0 al Vélez puntero y lo alcanzaba en la tabla de posiciones. En medio de un trámite áspero donde volaron los suelazos para todos lados, faltando dos minutos Elizondo cobró un foul de Mac Allister sobre el Turu Flores al borde del área de Casa Amarilla y sobre la derecha del ataque velezano.
Con el por entonces lejano antecedente de un gol convertido a Pontiroli de Deportivo Español, Chilavert se tocó el pecho pidiendo permiso a su banco para ir a ejecutar la falta. Bianchi dio el OK y la tribuna visitante estalló haciendo fuerza por el milagro. Ni hace falta mencionar la chiflatina que copó el clima de la Bombonera. La cosa es que el paragua tiró un bombazo al palo de un Navarro Montoya que voló hacia su derecha y sacó el remate al costado. La jugada siguió, vino un centro, el Mono la descolgó y mostró desafiante la bocha, mientras Chilavert volvía bien calenchu a su arco. Buenísimo.
El tema es que después del partido, y ya con el triunfo 1-0 en el bolsillo, el Mono redobló la apuesta: “...la verdad que prefería que le pegara Chilavert y no Pompei, porque Tito tiene el toque como para pegarle por arriba de la barrera al palo más alejado. Chilavert, en cambio, lo único que puede hacer es pegarle fuerte al palo del arquero...”. Palabras picantes que quedarían offside al año y pico. Pero sigamos.
Chilavert recogió el guante ipso facto en el mismo vestuario visitante de la Bombonera. Y fiel a su estilo: “...¿si me molestó que Navarro Montoya haya mostrado la pelota después de mi tiro libre? No, para nada, es lo único que puede mostrar, si no ganó nada...”.
La bronca entre los arqueros, en realidad venía de fines de 1994 cuando la Comisión Directiva del Círculo de Periodistas Deportivos decidió entregarle el premio Olimpia en fútbol al arquero de Boca. Chilavert quedó en llamas porque se consideraba merecedor de la estatuilla tras un año lleno de protagonismo y títulos internacionales con Vélez. Tiró tiros en todos los medios acusando al arquero e ídolo boquense de ser amigo del poder. Así que las palabras del Mono en abril de 1995 podríamos decir que terminaron de dejar en veredas bien distintas a los dos protagonistas.
Vinieron algunos meses de tensa calma en donde se autotitulaban y acusaban mutuamente de ser ferraris y fititos, pero llegó la última batalla: 17 de junio de 1996 en cancha de Vélez por el Clausura. Batalla que casi terminó pasando desapercibida luego de cinco goles locales, tres expulsados de Boca, el alambrado de la popular visitante derribado y el Diego pidiéndole explicaciones a Castrilli como ser humano (?).
Con el partido 1-1 tras un empate de Vélez en donde la pelota jamás ingresó al arco, el árbitro le cobró un tiro libre al Fortín desde una posición casi calcala a la de abril del 95 en cancha de Boca. Ahí es donde aquellas palabras del Mono, probablemente todavía rebotando en los oídos de Chilavert, plantearon un escenario de duelo. El paraguayó, contra todos los pronósticos y casi sin tomar carrera, la acarició suave y la puso arriba contra el palo de la barrera. Tan contra el palo que pegó en el ángulo y entró. La verdad, un golazo que dejó al Mono casi nocaut. Enseguida vino un penal mancha de Mac Allister a Pandolfi y otro gol de Chilavert que no sólo lo transformó en el primer arquero de la historia del fútbol argentino en meter dos goles en el mismo partido, sino que dio lugar a más cachengue entre los protagonistas.
Con la pelota abajo del brazo de Chilavert y a punto de ser colocada contra el pasto para patear el penal, el Mono se acercó y trató de apurarlo: “...¿qué te pasa? ¿Te querés hacer el guapo?...”. Pero Chilavert, experto en esas lides, lo terminó de noquear antes de hacer el gol: “...la verdad me das lástima. No tenés manos...”.
El tiempo del Mono en Boca llegaría a su fin unos meses después bajo la gestión de Bilardo. Novela que tuvo a Chilavert como un espectador de lujo que aprovechó la volteada para tirar municiones de todo tipo y calibre.

11 comentarios:

  1. Pobre Mono... esa tarde en cancha de Vélez habrá sido una pesadilla para él.

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  2. Catrilli, como me rio cuando sacas el 0,006 de los votos, cornudo.

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  3. Yo estuve ese dia en la cancha! que goce x Dios! Me acuerdo que solo queria ir a la cancha para gritar 2 cosas.
    1) Olee ole ole oleee Negrooo Negroooo
    y
    2) el mono te cagó el mono te cagó

    y ambas se gritaron! y con la victoria Sali mas que hecho! jajaja
    buenisimos todos los posts!

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  4. Yo estuve el día del 1-5, por suerte mi cerebro reprimió gran parte de lo que fue ese partido, pero el golazo de tiro libre fue uno de los mejores que vi en mi vida, por más que me pese.

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  5. Como escriben el nombre completo del simio? se les va a caer la pagina muchachos

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  6. Acá el video de ese partido:

    http://www.youtube.com/watch?v=E8Q04wLql6s

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  7. y sigue habiendo gente que reniega del mono. UN FENOMENO

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  8. El Mono los perdio siempre los mano a mano con Chilavert, personalmente a mi nunca me cayo bien que CFNM haya estado tantos años en el arco de Boca. Igualmente, como alguna vez lo dije aca en este foro, el gran fracaso de JL Chilavert, es NO HABER SIDO JAMAS arquero del "mas grande lejos", y eso le peso siempre, aunque jamas lo admitio, por soberbio...

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  9. Si durante todos esos años el arquero de Boca hubiese sido otro, habríamos ganado algo más que un campeonato local.
    Navarro Montoya era un perdedor neto. Nos hizo perder muchísimas cosas, e hizo descender a 6 equipos.

    ¿Vos te imaginás la final de la Libertadores 2000 que le ganamos a Palmeiras de visitante qué hubiese sido con Navarro Montoya?
    Una derrota, sin dudas.

    Chillavert era soberbio, pero una vez dijo una linda verdad "Navarro Montoya es la cara de la derrota, no tiene jerarquía ni sabe sostener un resultado"

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    1. ahora que lo pienso es verdad,luego del quilombo de halcones y palomas se deberia haber ido

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  10. Tenés mucha razón Edu, algunos lo ponen de ídolo primero a este simio y se olvidan descaradamente de lo que fue el Pato, Córdoba,Gatti,Roma,Mussimesi, Tesorieri osea arqueros de primera línea ganadores, heroes. En cambio este Clemente sin manos es más del montón que es obvio que está acomodado en todos los lugares que fue

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