sábado, 19 de noviembre de 2011
Los goles de Palermo a Cerro Porteño en 1998 y Rosario Central en 2000
miércoles, 24 de agosto de 2011
Los tiros libres de Riquelme a Cúcuta, Fluminense y Estudiantes
jueves, 28 de julio de 2011
Los goles de Insúa y Palermo a San Lorenzo sobre la hora
domingo, 17 de abril de 2011
Los dos goles olímpicos de Comas en Mar del Plata durante el verano de 1988
Gracias a Boca Videos
lunes, 1 de noviembre de 2010
Los goles de Monzón a Independiente y Giménez a Tigre en 2010
lunes, 11 de octubre de 2010
Los goles de Cucciuffo a River y a Gremio en 1989
Así fue como durante 1989 nos regaló casi fotocopiados y largamente gritados, goles a River y a Gremio de Porto Alegre. Ambos goles fueron de noche, en el arco de Casa Amarilla y tras respectivos tiros de esquina lanzados por el Bocha Ponce desde la derecha del ataque.
El que le hizo a Comizzo fue el 6 de septiembre de 1989 por la segunda fecha del campeonato 1989/90 y sirvió nada más y nada menos que para ganar el superclásico por 1-0.
Y el que le metió a los gaúchos fue el 16 de noviembre del mismo año, por el partido revancha semifinal de la Supercopa. Noche festiva en la que la hinchada de Boca estrenó su primer telón y Boca ganó 2-0 asegurándose su pase a la final.
.
Gracias a Guille por la colaboración
jueves, 23 de septiembre de 2010
Los goles de Maradona a River y de Ibarra a Banfield
jueves, 22 de abril de 2010
Los goles del Chino Tapia a Central y a Ñuls en 1987
Bombonera, mismo autor, mismo arco y con bombazos al ángulo superior izquierdo de los arqueros, los goles del Chino Tapia a Central y a Ñuls en 1987 tiene hasta contextos muy similares: rivales rosarinos en ambos casos y partidos que arrancaron con Boca 0-1 abajo en el marcador. ¿Más coincidencias? Sí, como no. Los dos goles fueron entrando por la derecha del área, al comienzo del segundo tiempo y permitieron una levantada de Boca para terminar finalmente ganando por goleada las dos veces.
El que le hizo a Lanari de Central fue el 22 de febrero de 1987 por la segunda rueda del campeonato 1988/87. Fue a los 10 del segundo tiempo tras un muy buen desborde del Bolita Melgar por la derecha. Significó el 1-1 parcial y a partir de ese momento, Boca borraría de la cancha al futuro campeón dándole una linda paliza futbolística que terminó en triunfo 4-1.
El que le hizo a Ñuls fue casi tres meses después. Más precisamente el 31 de mayo de 1987 por la semifinal revancha de la Liguilla. A los 2 minutos del segundo tiempo y con el partido 1-1, el Chino tiró una pared entrando al área grande y esta vez le dio con la de palo para clavarla arriba y hacerla inalcanzable para el Gringo Scoponi. Con ese gol, Boca se puso 2-1 arriba para terminar ganando al trote por 5-2.
lunes, 22 de febrero de 2010
Los goles de Abramovich en 1987 y Soñora en 1990 a Racing
Estos dos biandazos (?) que se metieron en el arco de la Academia tienen muchísimas cosas en común y sólo un par de detalles de color que los diferencian. Entonces nada impide
Tanto el gol de Abramovich como el de Soñora fueron a Racing, en cancha de Vélez, en el arco que da a Reservistas Argentinos, entrando por la derecha del ataque boquense y con tiros que sorprendieron a dos ex arqueros de River como Fillol y Goycochea. Pero ojo que también sorprendieron y bastante hasta a los propios hinchas de Boca.
Si queremos seguir, podriamos darle con que ambos fueron sobre la hora y en jornadas de calor agobiante. El del Ruso, 8 de febrero de 1987 por la segunda rueda de la temporada 86/87, fue a los 43 del segundo tiempo. Y el de Chiche, 18 de noviembre de 1990 por el Apertura 90, faltando ocho minutos. Y lo más importante: sirvieron para ganar 1-0 ambos clásicos. ¿Es coincidencia que ambos goles fueron hechos por marcadores de punta? Para el debate. Soñora jugó ese partido como volante y recién un año después bajaría a la defensa.
Para los que ven el vaso medio vacío (?) van algunas diferencias. En el del Apertura 90 hizo de local Racing, se jugó por la mañana y Boca usó medias blancas.
lunes, 8 de febrero de 2010
Los dos tiros libres del Mono Perotti a River en 1980
A todos los que inflaron a nivel de hazaña que Gallardo clavara dos goles de tiro libre contra Boca durante 2009, hay que avisarles que de ninguna manera es un hecho inédito. Es más, el Mono Perotti lo hizo casi 30 años antes y también a un Pato que, a diferencia del nuestro al borde del retiro, atravesaba quizás los mejores años de su carrera: Ubaldo Matildo Fillol.
Ambos goles, golazos, fueron en la Bombonera, al palo de la barrera y sobre la hora, pero en circunstancias bastante diferentes. El primero, el 2 de marzo de 1980, fue faltando 7 minutos y sirvió para decorar y cerrar la dura derrota 2-5 por la primera rueda del Metro. Pasemos rápido al otro.
El segundo en cambio, exactamente ocho meses después y por el Nacional, fue faltando 3 minutos y sirvió para ganar 1-0 y festejar ese triunfo como se debe. ¿Por qué? Ese River venía mojando muy seguido a nivel títulos y, cosa rara, a nivel superclásicos también. Con la victoria abrochada, la Bombonera se vino abajo en el desahogo que sirvió para cerrar con una flor de sonrisa un año bastante pobre.
domingo, 3 de enero de 2010
Brindisi a San Lorenzo en 1981 y a Platense en 1982
No descubrimos nada al decir que Miguel Ángel Brindisi fue un jugadorazo clave en su paso por Boca. Dueño de una pegada como pocas, Miguelito se cargó el equipo al hombro ante las ausencias por lesión de Maradona. Y en el 82, directamente tomó las riendas tras la ida de Diego al Barça.
Como si eso fuera poco, fue autor de varios goles, muchos de ellos recordados aun hoy, más de veinticinco años después.Y en tren (?) de seguir buscando parecidos, rápidamente saltan a la vista dos de sus tantos. El que le metió al Flaco Cousillas en el 4-0 a San Lorenzo por la segunda rueda del Metro 81 y el que le metió a Biasutto en el 4-1 a Platense por la fecha dos del Metro 82.
Más allá de la similitud en la cantidad de goles hechos por Boca en ambos partidos jugados en la Bombonera, los goles tuvieron varias coincidencias y un sello inconfundible. La pegada precisa nacida en el botín derecho de Brindisi. Miguel eligió definir de emboquillada en ambas oportunidades para dejar sin ningún tipo de chance los intentos desesperados de los arqueros por atorarlo.
El que le hizo al Ciclón fue el tercero y el que sufrió el Calamar fue el cuarto. Los dos fueron en segundos tiempos y en furiosos contrataques sobre el arco de Casa Amarilla ante rivales jugadísimos en ataque.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Los dos de Maradona a Instituto en el Nacional 81
La verdad que si los dos goles del Diego a River en el 81 parecieron mellizos, habría que ponerse un poco más rigurosos y decir que los que le metió a Instituto en el Nacional de ese año fueron directamente gemelos.
Y encima, con el agravante (?) de que los hizo en el mismo partido, en el mismo arco y con apenas cinco minutos de diferencia: a los 14 y a los 19 del primer tiempo. Munutti, arquero de la Gloria, agradecido.
Las dos joyas fueron un calco. Pelotazo largo, Diego encarando solo hacia el área y ante la tímida salida del uno cordobés, emboquillada precisa para inflar la red en el Chateau Carreras. El resultado final fue un contundente 4-1, que aunque ya escapa (?) a este post, incluyó un tercer gol de Maradona y otro del Chino Benítez.
lunes, 12 de octubre de 2009
Los dos de Maradona a River en el 81
Como sin querer queriendo inclinar la balanza en el reciente debate (?) de si el Diego es ídolo de Boca o no, llegó la hora de ponernos un poco nostálgicos, retroceder veintiocho años y situarnos tal vez en el preciso momento en que el Diez se metió definitivamente en el corazón de la hinchada.
El viernes 10 de abril de 1981, viernes Santo para ser más precisos, un verdadero diluvio cayó sobre Buenos Aires. Y por la noche, hora señalada para el comienzo del superclásico por la fecha 10 del Metro, en la Bombonera caían literalmente de punta y no había paraguas que aguante. Hecha la introducción, solo resta clavar los frenos en el minuto 22 del segundo tiempo.
Con Boca ganando 2-0 gracias a dos estiletazos de Miguelito Brindisi y la Bombonera encaminándose a una fiesta, Cacho Córdoba tomó la pelota en su puesto, sobre la izquierda de la defensa de Boca, y se mandó una patriada gambeteando camisetas de River a lo loco. Tras cruzar toda la cancha en diagonal y llegar a la derecha del área de Casa Amarilla, enganchó y tiró el centro al medio del área. El que venía entrando era el Diez con la camiseta de Boca llena de barro. La paró, le salío Fillol y lo dejó tirado en el pasto enganchando hacia adentro y gambeteándolo. Cuando iba a definir,esperó unos segundos para dejar que llegue desesperado el Conejo Tarantini, quien voló en la línea del arco para tratar de atajar aunque sea con la mano la definición magistral de Maradona. Golazo, delirio, paraguas que volaban por el aire y partido liquidado.
Pero como si semejante obra no fuera suficiente, en la segunda rueda de ese campeonato, Diego Armando le sacó fotocopia al gol e hizo uno casi igual pero en el estadio Liberti. Tras un centro de Pichi Escudero y un cabezazo fallido del Mono Perotti, le pelota se elevó y terminó cayendo en los pies de Maradona que casi estaba entrando sobre la derecha del área chica. Le salió Fillol, lo gambeteó abriéndose sobre su derecha y picó la pelota para pasarla por arriba del despelote que era el área de River. El que llegó desesperado al cierre sobre la línea del arco fue nuevamente el Conejo Tarantini, quien en un último esfuerzo intentó saltar y sacar la pelota de cabeza pero no hizo más que hacer el ridículo por segunda vez. Nuevamente golazo y nuevamente delirio, aunque esta vez sin paraguas tirados al aire pero viendo al Diego saltando con los puños apretados frente a la soleada pero siempre fría San Martín.
El romance iniciado con un no rotundo a la oferta para jugar en River, más su arribo a Boca, fue tal vez sellado a fuego con estos dos goles casi calcados.