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viernes, 24 de febrero de 2012

Tailandia 0 - Boca 2

Inmerso en una grave crisis institucional donde se hablaba de la renuncia de varios directivos y hasta del mismísimo presidente Macri tras ser rechazado el Presupuesto de Gastos por la Asamblea de Representantes, Boca viajó a Tailandia a jugar la Thailand Premier Cup 1997.
El fixture lo obligaba a enfrentar en semifinales a la selección local el jueves 19 de junio 1997, mientras que la otra llave cruzaba al Inter de Italia contra el Porto de Portugal. Partido que levantó muchísima polvareda al trascender una denuncia en donde se vinculaba a la mafia tailandesa de las apuestas deportivas con un presunto soborno al árbitro para que los tanos pasen, lo más disimuladamente posible (?), a la final.
Lo cierto es que por asistir, Boca recibió 700.000 dólares de mano de los organizadores, quienes se encargaron de llenar la ciudad de Bangkok con afiches mostrando la cara de Maradona. Como Diego no fue de la partida, la situación obligó a intervenir el Primer Ministro de Tailandia, Chavalit Yongchaiyudth, quien intentó convencerlo a último momento a cambio de 300.000 dólares más. Pero il capo (?) se quedó con las ganas.
Boca pasó del aire acondicionado del hotel Imperial Queen’s Park a los 40 grades y pico del Bangkok Stadium, lugar donde derrotó 2-0 a Tailandia con goles de Cedrés y Tito Pompei.

domingo, 22 de mayo de 2011

Boca 0 - Paraguay 0

Tremendo bodriazo fue el protagonizado entre el Boca del Bambino Veira y el seleccionado guaraní el 14 de febrero de 1998 en el estadio mundialista de Mar del Plata. Los paraguayos preparándose a full de cara al Mundial de Francia que se venía y Boca ultimando detalles para una nueva decepción: el Clausura 98.
Pero hubo algunas cuestiones que sobrevolaron el amistoso y le dieron algo de vida (?) a la noche. Como por ejemplo los 90 minutos de Claudio Paul Caniggia luego de un parate interminable de 153 días. El nivel del Pájaro tras una importante lesión fue apenas discreto pero su carrera para formar parte de la Riversión (?) estaba oficialmente iniciada tras el encuentro. Así lo hizo saber el propio delantero: “...necesito jugar más, de a poco me voy a ir soltando. Todo es una cuestión de tiempo. En cuatro o cinco partidos agarro el ritmo que necesito...”.
Ojo que entre la presión de algunos medios por el Cani y el inminente arranque del Clausura contra Argentinos en Caballito, Veira se vio casi obligado a poner paños fríos: “...no sé si en la primera fecha Caniggia será titular. Tenemos que ver cómo se recupera, quedan cuatro días...”.
El partido fue dirigido por Sequeira y en medio de un trámite desordenado en el que casi no hubo llegadas, con muy poco se destacó un Chicho Serna que recién llegaba al país. El colombiano ya era plenamente conciente del bailongo en el que se había metido. Tras las declaraciones de Pedro Pompilio blanqueando que la CD no movería un dedo para forzar su admisión dado el cupo de extranjeros por entonces vigente, Serna tenía que elegir entre dos caminos: presentar un recurso de amparo en la Justicia para ejercer el derecho de poder trabajar o armar los bolsos e irse del club en silencio.
Ojo que el Bamba (?), ya alertado, por las dudas tenía el paraguas abierto: “...si Chicho se queda me soluciona todo porque es polifuncional. Sino necesitamos otro porque estamos medio flojos...”. Los otros eran, en orden de prioridad, Carlos Bisconti, Ricardo Lunari y Marcelo Gómez.
Como si no alcanzara, otro foco de conflicto que sacudía a Boca durante aquel verano del 98 era el sueldo de Riquelme. Para limar asperezas, que ya las había y bastantes, Pompilio invitó, a través de Marcos Franchi, a Román y a su novia a presenciar el partido en Mar del Plata. Pero Riquelme no contestó la invitación y mucho menos se apareció por La Feliz.
Los once de Boca fueron Pato Abbondanzieri, Sergio Castillo, Tota Fabbri, Samuel, Matellán, Serna, Traverso, Luis Calvo, Latorre, Guillermo Barros Schelotto y Claudio Caniggia.

martes, 29 de marzo de 2011

Argentina 1 - Boca 0

En 1977 y como parte de su preparación para el Mundial 78 la Selección Argentina, dirigida por César Luis Menotti, intervino en el torneo de verano de Mar del Plata teniendo como rivales a Boca, River, Newell’s y Aldosivi.
Quiso el destino, y los resultados, que la última fecha debiera enfrentar a Boca, dirigido por Juan Carlos Lorenzo, con la obligación de ganar para poder obtener el título ya que tenía un punto menos que el equipo xeneize.
Hasta esos momentos no existía un gran enfrentamiento entre Menotti y Lorenzo. El Toto muy diplomático apoyaba, no con mucho entusiasmo, la gestión de Menotti y el Flaco, que todavía no había ganado el mundial, no se había agrandado y no se consideraba el inventor (?) del fútbol argentino, se mantenía tranquilo sin entrar en muchas polémicas. Pero lo que si existía era el enfrentamiento entre dos ideas futbolísticas totalmente opuestas: el “lirismo” de Menotti y el “sólo importa ganar” de Lorenzo.
Los rumores y las versiones referidas al partido comenzaron a circular varios días antes. Según la opinión mayoritaria, Boca no podía ni debía ganar ese partido. De las altas esferas del gobierno militar habrían llegado al club de la Ribera sugerencias (?) para no oponer mucha resistencia al “equipo de todos”. Y tal como todos sabían, más que sugerencias, eran órdenes.
Los directivos del club negaban tales aprietes pero la sensación generalizada era que sí existieron y no sólo una, sino varias veces. Lorenzo y Menotti callaban ante alguna que otra pregunta aislada al respecto.
Ahora, ¿qué pasó en el partido?
La Selección ganó por 1 a 0 con gol de Daniel Bertoni a los 14 minutos de juego a la salida de un tiro libre que fue muy mal defendido por Pistone, arquero que reemplazó a Gatti ya que éste ocupaba el arco del equipo de Menotti.
Lo que más llamó la atención de la gente fue la forma en que Boca jugó ese partido. Si bien le faltó prácticamente medio equipo, ya que no fueron de la partida los habitualmente titulares Suñé, Benitez, Ribolzi y Veglio y tampoco lo hicieron Gatti y Felman que integraban el seleccionado argentino, lo que nadie imaginó fue cómo Boca encaró ese enfrentamiento.
El equipo de Lorenzo se caracterizaba por la presión constante sobre los rivales y, aún en amistosos, jugar todas las pelotas como si fueran la última. Pero esa noche, sobre todo en el primer tiempo, el equipo boquense jugó de forma contraria a su estilo: dejó recibir libremente a los contrarios, no presionó sobre la salida del rival y marcó poco y nada. En resumen, practicó el estilo de futbol que más le convenía al equipo de César. Por ello no extrañó la ventaja que rápidamente consiguió el seleccionado y los pasajes de buen futbol que desarrolló durante esa parte del encuentro. En la segunda etapa, ya en desventaja, Boca presionó un poco mas y el partido se emparejó totalmente. Las suspicacias aumentaron después de la finalización del partido cuando varios de los integrantes del equipo de Menotti declaraban no haberse sentido cómodos en el segundo tiempo frente a la presión ejercida por Boca. Quizás el mas claro fue uno de los referentes del equipo nacional en esos momentos, Julio Ricardo Villa, quien manifestó: “...en el segundo tiempo ingresó Tesare para apretarme la marca y ya no tuve espacios de maniobra...”.
¿Qué sucedió realmente? ¿Por qué Boca jugó tan amistosamente ese partido? La respuesta solo la tienen los protagonistas. A lo mejor algún día se conocerá.
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Autor Jorge Claudio Joffrés

martes, 7 de septiembre de 2010

Chile 5 - Boca 1


Obviamente no fue el fin del mundo, ya que eso (?) vendría dos años después. Pero perder 1-5 contra la selección chilena y no en el mejor de los contextos, fue un golpe durísimo. Tan duro como para acelerar la caída libre de ese equipo de Vladislao Cap que, a su regreso a la Argentina empató con River y Estudiantes en la Bombonera, se comió cuatro en Córdoba frente a Talleres y quedó eliminado del Nacional en primera fase. Una enorme desilusión. 
Y cuando decimos que el contexto no era el más apropiado nos referimos puntualmennte a la fecha en que cayó el amistoso (?): 20 de abril de 1982. Con 18 días de una guerra delirante impulsada por el hijo de puta de Galtieri Guerra de Malvinas desatada, y con un clima muy tenso por las gauchadas del gobierno chileno a Margaret Tatcher, Boca se presentó en el estadio Nacional de Santiago con cuatro buracos enormes en su columna vertebral. Y la excursión sin Gatti, Mouzo, Ruggeri y Gareca salió carísima.
Antes que termine el primer tiempo, la Roja (?) se puso tres goles arriba con goles de Caszely y Moscoso. Y la goleada, más algunos cánticos hirientes que bajaban de las tribunas armaron el caldo gordo para el segundo tiempo. Descontó enseguida el Polaco Matuszyckz, pero las expulsiones de Pasucci y Tesare, más un gol en contra de Lúquez sentenciaron el asunto.
Los once que salieron al campo de juego fueron la Pantera Rodríguez, Lúquez, Tesare, el uruguayo Krasouski, Cacho Córdoba, Bachino, Abel Alves, Marcelito Trobbiani, Pasucci, Miguel Brindisi y Matuszyckz.

domingo, 27 de junio de 2010

Boca 2 - Japón 2


Como tres veces en ocho días es demasiado (I, II y III), tanto Boca como Japón dejaron pasar un par de años para volver a trenzarse en lucha. Así, el martes 11 de julio de 1989 y aprovechando un receso en el fútbol local por la Copa América, el seleccionado asiático se mandó una mini gira por estas tierras. Y la Bombonera obviamente fue escala obligatoria.
En una tarde soleada pero con un tornillo tremendo, el Cai Aimar daba sus primeros pasos y plantó un equipo con una delantera media rara. A saber: Navarro Montoya, Chiche Soñora, Simón, Erbín, Ivar Stafuzza, Villarreal, Marangoni, Latorre, Alfredo Graciani, Porota Barberón y Comas.
El trámite venía tipo solteros contra casados y Boca ganaba tranquilo 2-0 con goles de Soñora y Latorre. Pero un tal Kurosaki clavó dos pepas en los últimos veinte y provocó un inolvidable abrazo oriental en mitad de cancha tras el pitazo final de Mario Gallina.
La delegación japonesa abandonó rápidamente el país y se fue a Brasil, en donde siguió aprendiendo a base de derrotas esto de jugar al fútbol. Eso sí, cargaron en sus bolsos un lindo recuerdo al llevarse la receta de un postre que causó sensación en el campamento japonés: los ñoquis con dulce de leche. En la foto, vemos a Graciani tratar de escaparse de Mochizuki y Moriike.

jueves, 24 de junio de 2010

El Salvador 0 - Boca 2


La interminable gira de enero de 1982, que acumuló ocho amistosos en 21 días, sirvió para varias cosas. Primero, para entorpecer por no decir estropear la pretemporada. Segundo, como fuente de ingresos para soñar con retener a Maradona. Y tercero para enfrentar a rivales de toda calaña.
Por eso no extrañó que el debut fuera tan a tono con lo que vendría. El 6 de enero en el estadio Memorial Coliseum de Los Ángeles, los dirigidos por el recién llegado Polaco Cap enfrentaron a la selección de El Salvador. Y le ganaron 2-0, con goles de Maradona y sin transpirar mucho, a una selección que hizo de ese partido una prueba de fuego de cara al Mundial de España que se acercaba.
La formación que salió al campo de juego fue Loco Gatti, Hugo Alves, Mouzo, Ruggeri, Cacho Córdoba, Chino Benítez, Krasouski, Marito Zamabria, Gareca, Maradona y el Mono Perotti. En el segundo tiempo y ya un gol arriba fueron entrando de a uno Iturrieta, Matuszyckz, Pasucci y Marcelo Trobbiani.

lunes, 19 de abril de 2010

Boca 1 - Resto de América 1: el partido despedida de Rattín


Como el prócer de la historia de Boca que fue, Antonio Ubaldo Rattín, tuvo su merecido homenaje dentro de un campo de juego para poder despedirse del fútbol como Dios manda. O sea, disfrutando de su idolatría con la hinchada. Cosa que en el mundo Boca, lamentablemente, no sucede muy seguido.
Y así entonces, casi cinco meses después de tener un enorme gesto de grandeza y dejar el fútbol en el entretiempo de un partido oficial, el Rata se puso por última vez la 5 de Boca. Fue el 10 de diciembre de 1970 y en un amistoso armado contra Resto de América, un combinado que juntó a jugadores grosos del momento como Mazurkiewicz, Perfumo, Matosas, Bernao, Pinino Más y Luis Artime entre otros.
La multitud que colmó la Bombonera despidió al ídolo a lo grande y de paso vio el 1-1 final con goles de Artime a los dos minutos del segundo tiempo y Larrosa de penal para Boca faltando diez. Todo comandado por el arbitraje de Pestarino.
El técnico de Boca, José María Silvero, puso en cancha a Tarzán Roma, Suñé, Meléndez, Rogel, Silvio Marzolini, Orlando Medina, Rattín, Mané Ponce, Larrosa, el Tano Novello y Villagra. En el segundo tiempo, a los desapercibidos ingresos de Armando Ovide, Abel Pérez y Savoy hay que sumar el de Palacios, cambio que marcó un momento de tremenda emoción. Con su ingreso, Rattín abandonó el campo de juego y luego de 13 años de transpiración asegurada en camisetas azules y oro, se llevaba como último recuerdo el reconocimiento y una ovación impresionante de toda la Bombonera.
Aquí en la foto puede verse a Resto de América posando en los vestuarios junto a Rattín. En la primera fila empezando desde arriba están Mifflin, Daniel Onega, Rocha y Anchetta. Segunda fila: Matosas, Manga, Forlán, Buttice, Yazalde y Mazurkiewicz. Tercera fila: Bernao, Rattín, Pedernera y Perfumo. Y los tres de abajo, Pinino Más, Prieto y Artime.

jueves, 18 de febrero de 2010

Japón 0 - Boca 1


¿Se pueden jugar tres amistosos contra la selección de Japón en menos de diez días? Y, como poder, se puede. Después discutimos (?) si sirven para agarrar algo de guita ritmo en una pretemporada que, sin que nadie lo supiera, iba a convertirse en la despedida de Maradona en su primer ciclo con la camiseta xeneize.
Lo concreto es que Boca tras jugar un primer partido el 16 de enero y una revancha cuatro días después, volvió a enfrentarse al seleccionado asiático el 24 de enero de 1982.
Ya como chanchos de tanto verse, los japoneses supieron donde ajustar piezas y propusieron un trámite bastante más enredado. Pero Diego tiró de la punta del ovillo, y con un golazo de media distancia clavando la pelota en el ángulo puso el 1-0 definitivo. Después muy pocas llegadas y nuevamente el frío como tema destacado.
Los once que puso el Polaco Cap en el estadio Nacional de Tokio fueron Gatti, Iturrieta, Ruggeri, Mouzo, Cacho Córdoba, Pasucci, el uruguayo Krasouski, Marcelito Trobbiani, Gareca, Maradona con guantes de lana y el Mono Perotti. En el segundo tiempo entraron el Chino Benítez y Matuszyck.

jueves, 4 de febrero de 2010

Japón 2 - Boca 3


Apenas cuatro días después del empate 1-1, Boca volvió a verle la cara (?) al seleccionado de Japón. Y si en el primer partido en Tokio, el frío había pegado fuerte, ni hablar de lo que pasó esa noche del miércoles 20 de enero de 1982 en Kobe, ciudad portuaria a más de 500 kilómetros de la capital. La fresca del mar hizo bajar la térmica drásticamente.
Pese a lo bravo del clima, el estadio Kobe Chua, sin tribunas atrás de los arcos, reunió a 13.000 espectadores que enseguida salieron de su habitual formalidad. ¿Por qué? Porque antes de los 25 del primer tiempo y en jugadas aisladas, Japón se había puesto dos goles arriba. Primero con un tiro libre y luego con una escapada de Nomura que atorado por Mouzo y desde la raya de fondo se sacó la pelota de encima y la puso entre el primer palo y Gatti. Sorpresa total.
Pero el segundo tiempo mostraría otro partido. Boca ajustó clavijas y se adelantó veinte metros. Pero además de inclinar la cancha jugó casi perfecto. Krasouski cortó todo, Mouzo y Ruggeri apoyaron en mitad de cancha, Cacho Cordoba se mandó en todos los tiros, Trobbiani fue y vino, Perotti picó y exigió a todos y Diego... Diego hizo el resto jugando a un nivel pocas veces visto en Boca.
Enseguida, a los cuatro minutos, un zurdazo cruzado de Maradona puso el descuento. Pero el vendaval en que se había transformado Boca, tuvo su jugada bisagra: una contra japonesa se iba derecho al gol pero fue cortada por el Loco Gatti saliendo fuera del área y tirándose en palomita. Locura en el estadio y gritos más fuertes que en los goles locales.
Los defensores asiáticos no hacían pie y aguantaban lo que venía. Que era mucho. Primero Gareca reventó el palo. Al toque, el Mono Perotti quedó mano a mano pero el arquero Taguchi le sacó un gol imposible. Diego hizo jueguitos ante un defensor y metió una tijera que no fue gol de milagro. Los japoneses ya no querían mas lola y se limitaban a patearla para adelante.
A los 36 Taguchi voló abajo, se pegó la cabeza contra un palo y le sacó el empate a Diego. Hasta que se vino toda la estantería abajo y en un sesenta segundos Boca dio la vuelta el partido y puso a salvo el invicto de la gira. A los 40, Gareca empujó al gol una obra maestra de Diego y a los 41, una triple pared Maradona - Trobbiani lo dejó a Diego entrando al arco con pelota y todo. Los nipones a esa altura parecían postes que ni levantaban la mirada del piso. Sobre el final Perotti se perdió el cuarto y enseguida lo impensado. Una multitud invadió el campo de juego buscando abrazar a los jugadores de Boca. 
Otros hinchas directamente fueron a la puerta del estadio y esperaron religiosamente la salida del micro para seguirlo en bicicleta bajo una tenue nevizca en lo que fue una caravana conmovedora. Ya en el hotel el boom Maradona seguiría a niveles impensados y no por los cientos de autógrafos que tuvo que firmar el diez de Boca. Cuando hablamos de niveles impensados nos referimos puntualmente al mechón de pelo que tuvo que dejarse cortar para dejar un recuerdo.

domingo, 10 de enero de 2010

Japón 1 - Boca 1


Tras la esperada victoria ante Selangor y el batacazo de un Nelson Iturrieta ganador del torneo interno de natación, el plantel de Boca dejó atrás los agobiantes 34 grados de Kuala Lumpur, viajó diez horas en avión, hizo noche en Hong Kong y aterrizó en un feroz invierno desatado en Tokio. De hecho, la primera mañana que los jugadores asomaron sus narices por la ventana del hotel, se llevaron la sorpresa de ver caer algunos copos de nieve y todo. Igual vale aclarar que el brutal cambio de temperatura era lo que menos importaba en esa gira a principios de 1982. Lo importante era acumular partidos para juntar plata.
Con las prioridades bien definidas, el 16 de enero Boca se presentó en el estadio Olímpico de Tokio para medirse con la selección local. Tras exclusivas conferencias de prensa con Diego en el aeropuerto, en un shopping y en la cancha antes y después del partido, el amistoso fue promocionado casi como un Japón - Maradona.
Sin embargo, tanta manija con el fin de empezar a instalar el fútbol en ese rincón del mundo, no produjo resultados concretos. Al momento de mover del medio, había 25.000 japoneses soportando una temperatura de 2 grados, quietos, en silencio y prolijamente sentados en las tribunas. La única señal de que algo importante iba a pasar fue ver a 85 fotógrafos corriendo desesperados a sentarse detrás del arco hacia donde iba a atacar Boca en el primer tiempo. Muy diferente a los cuatro que le miraban la espalda a la Pantera Rodríguez.
El comienzo del partido mostró un trámite parejo. El xeneize, pese a no contar con Perotti por lesión, arrimó algo de peligro y a los 17 abrió el marcador a través de Ruggeri. Japón acusó el golpe y los minutos que siguieron fueron a puro dominio de un Boca que llegaba, pero no liquidaba. Hasta que pasó lo imprevisto: cerca del final del primer tiempo, un bombazo de Koshida desde lejos sorprendió a la Pantera Rodríguez y puso el empate.
Tras el descanso, el segundo tiempo fue otro partido. Los nipones cambiaron el libreto y salieron de la cueva a matar o morir buscando el triunfo. Y ayudados por el quedo físico de Boca, los últimos diez minutos fueron en medio de un cascoteo ininterrumpido sobre el arco xeneize. Hubo tiros en los palos, en el travesaño y dos mano a mano ahogados por la Pantera. Pese al zarandeo del final, la tribuna siguió imperturbable. Casi como una postal.
La formación que puso el Polaco Cap en cancha para chupar un frío de locos fue Pantera Rodríguez, Huguito Alves, Mouzo, Ruggeri, Cacho Córdoba, Chino Benítez, Krasouski, Marito Zanabria, Gareca, Maradona y Matuszyck.

martes, 17 de noviembre de 2009

Boca 2 - Checoslovaquia 3


El 10 de febrero de 1979 en el marco de una Copa de Verano en La Feliz, el Boca de Lorenzo se enfrentó a la complicada selección de Checoslovaquia. Vale aclarar que pese a ser un partido de pretemporada, el amistoso entre el xeneize, reciente bicampeón de América y campeón del Mundo, y los checos, campeones de Europa 1976, fue tomado muy en serio por todos los protagonistas. Tan en serio, que el partido levantó bastante polémica.
Boca salió con todo y puso a los checos contra las cuerdas. A los veintiuno del primer tiempo estaba 2-0 arriba con goles de Mastrángelo y dominaba completamente el trámite. El partido era un festín y no tardó en bajar el ole de las tribunas del José María Minella. Nadie sospechaba lo que iba a pasar.
Los europeos, inmutables, empezaron a toquetear la pelota en el medio y los jugadores de Boca sintieron el rigor de los médanos que imponía el trabajo de preparación física de los días previos. Y en lugar de bajar un cambio, cerrarse atrás y salir de contra, el xeneize se cebó y quiso golear al rival tal como había hecho River un par de noches atrás. El tema es que no se tuvo en cuenta un detalle: los tipos jugaban a su ritmo, no cambiaban el libreto por nada del mundo y esperaban agazapados a que Boca baje el ritmo infernal con el que había salido.
Cerca de la media hora, en el lapso de cinco minutos y luego de dos llegadas mano a mano rompiendo la trampa del offside, los checos empataron y empezó otro partido, condimentado por algunos fallos insólitos de Teodoro Nitti favoreciendo a los checos. Y Boca se descontroló.
Antes que termine la primera etapa, Pernía vio la roja por protestar un foul dudoso de Santos afuera del área. Todo Boca empezó a pensar más en el árbitro que en el rival y el juez, se mostró con una tendencia alevosa a imponer su personalidad cobrándole todo en contra a una tribuna que lo puteaba de arriba a abajo ante cada fallo.
En el segundo tiempo la cosa tuvo otros ribetes. Boca fundió motor enseguida, no llegó casi nunca al arco de enfrente y los checos metieron como locos para conservar el empate. Pero faltando cinco minutos llegó un tercer gol de Checoslovaquia. Y a la mierda todo. Tras mover del medio, Salinas fue a luchar una pelota al costado y le metió tremendo codazo en la cara a un rival, se ganó la roja y Boca se le fue encima a Nitti. La expulsión fue irreprochable, pero el horno no estaba para bollos. Y el propio Salinas se confesó tras el partido: "...me echó bien, no tengo excusas. Antes había chocado fuerte con el checo y en la jugada de la expulsión, pensé que me iba a bajar. Entonces me prepare con los codos pegados al cuerpo y lo toqué cuando se me venía...".
Tras el final caótico, el Toto se permitió un minuto para analizar varias cosas que había dejado el partido, que de amistoso tuvo poco y nada: "...nos pusimos dos goles arirba con bastante fortuna, aprovechando errores, pero nos empezamos a quedar. En cambio ellos no se pararon nunca. Run, run, run... y nos serrucharon... Nos mataron corriendo...”.

Ante la insistencia del periodismo sobre la floja actuación de Santos, el Toto soltó la lengua y soñó con reforzar el arco e Boca: "...lo puse en lugar de Gatti porque Hugo está lesionado y necesito verlo a Santos, foguearlo en estos partidos. Yo quería a La Volpe pero se hace muy difícil, casi está descartado. Pensé en Delménico pero vamos a ver...”.
Los once que jugaron esa noche fueron Santos, Tano Pernía, Bordón, Mouzo, Colorado Suárez, Chino Benítez, Chapa Suñé, Marito Zanabria, Mastrángelo, Salguero y Mono Perotti.

martes, 12 de mayo de 2009

Boca 3 - México 1


El 31 de marzo de 1998 y en vistas al Mundial de Francia que se venía encima, la selección de México vino a ajustar piezas y funcionamiento a Brandsen 805.
Así fue como, en el medio de dos empates contra el Lobo jujeño y Colón por el Clausura, el Boca de Veira le abrió las puertas de la Bombonera para jugar un amistoso que fue histórico por un simple motivo. Era la primera vez que el xeneize y la selección azteca se enfrentaban en un campo de juego.
Pese a arrancar perdiendo antes de los cinco minutos, el trámite fue muy favorable al xeneize y por momentos, no parecía estar enfrentando un seleccionado clasificado a un Mundial. Está bien que los "manitos" estaban probando y probando pero, sin exagerar, Boca los pasó por encima y ganó el partido caminando.
Bajo la atenta mirada de Ángel Sánchez fue victoria final por 3-1 con goles de Pablo Islas, Latorre y Samuel.
Esa jornada ,el Bambino mandó a la cancha a Oscar Córdoba, Sergio Castillo, Matellán, Samuel, Arruabarrena, el Ñol Solano, Chicho Serna, Cagna, Latorre, Pablo Islas y el Pájaro Caniggia. Promediando el segundo tiempo y ya con el partido definido, fueron ingresando una banda de pibes: Luis Calvo, el Bombón Rosada, Emanuel Ruiz y Diego Herrera.

jueves, 19 de febrero de 2009

Corea del Sur 1 - Boca 2


El 30 de septiembre de 1995 los ojos del país entero se clavaron el estadio Olímpico de Seúl. Y para ser sinceros, no fue porque Boca se midiera con la selección del Corea del Sur.
El tema es que tras casi quince años, Diego Armando Maradona (luciendo un impresionante mechón teñido en su cabeza) volvía a ponerse la camiseta del xeneize para jugar al fútbol. Por ese motivo, a nadie le importó tener que madrugar un sábado a las 7 de la matina para comerse el bodriazo que fue el partido.
Finalmente el Boca de Marzolini se impuso 2-1 con goles de Mac Allister y "Manteca" Martínez. Pero la realidad es que nadie le dio mucha importancia a eso.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Haití 0 - Boca 2


El xeneize acababa de ganar la Libertadores 2007 y encaraba una de sus inefables giras de pretemporada. La noche del 28 de julio, el Boca dirigido entonces por Miguel Russo disputó un inolvidable choque. Esta vez fue contra la modestísima selección de Haití y el resultado fue 2-0 con goles de Palermo y Dátolo. Queda para el recuerdo la tremenda y fallida salida del arquero Peterson en el gol de Martín. El partido fue presenciado por 8.000 hinchas de Boca y 500 haitianos en las tribunas del Orange Bowl de Miami. Una verdadera multitud.